Sólo nada el nadador, porque nunca nada el suicida.
Sol o nada es su elección en el océano de seres.
O sea, no quiere ser ese que es.

martes, 8 de septiembre de 2009

Imagen de Justine (I)

Era una chica ingenua que pensaba que el mundo era un lugar perfecto, donde la naturaleza se expresaba mediante múltiples creaciones que crecían para desarrollar su esencia y dejar su presencia como una estela de polvo que va impregnando a otros.
Sentía un cosquilleo que la invadía cada vez que el sol tocaba su piel matinal y podía percibir el placer de la luz sobre cada poro. Absorbía la energía con fruición para llenarse de vida, mientras las ráfagas otoñales la envolvían, la circundaban, la penetraban...

1 comentario:

Marta Mena dijo...

Qué sorpresa este texto, V.... logro ver a l atal Justine, y quier saber en què sigue su vida... Vas por la novela???
besos