Sólo nada el nadador, porque nunca nada el suicida.
Sol o nada es su elección en el océano de seres.
O sea, no quiere ser ese que es.

martes, 21 de octubre de 2008

Es pequeño, peludo, suave


Podría comenzar diciendo: "Es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón". Pero no es blanco como Platero, es su opuesto. Lo único que quiero es compartir la foto de... mi pareja felina. Y no estoy hablando zoofílicamente.

Cuando trabajo, se acuesta en el escritorio. Sí, tiene su lugar. A veces estoy concentrada en la pantalla y escucho un leve maullido; lo veo cabeza arriba (solamente la cabeza) y sus ojos de peluche. Ahí sé que quiere mimos. Lo acaricio y siento su ronroneo. Él sigue durmiendo, yo sigo trabajando. Pero a veces voy caminando y siento otro tipo de maullido, más largo, más grito de guerra. Cuando me doy vuelta, me encuentro con sus ojos de víbora y sé que me quiere atacar. Solamente hay dos métodos: o lo desarmo con mimos detrás de la oreja (para lo cual corro cierto peligro y lleva su tiempo) o debo defenderme con lo que encuentro a mano.

Cuando salgo del dpto. y alguna vecina se pone a charlar, a los minutos se escuchan sus alaridos detrás de la puerta y a la mañana es el primero que se levanta cuando se enciende el televisor, salvo claro está que sean las seis de la mañana y nos hayamos acostado muy tarde.

Es mi morrongo negro, tierno y agresivo. Es mi propia locura mimetizada en un felino.

lunes, 6 de octubre de 2008

El fin de la travesía


Después de haber recorrido un trecho sola, me encontré en medio de la nada. En realidad, el paisaje era avasallante. ¿Cómo explicar? La fuerza que generaba desabsorbía mis propios colores. Se me impregnaba la inmensidad en cada resquicio y su gravedad centrífuga me expandía en el silencio. Ya no era un pedazo de materia sostenido en un espacio y en un tiempo; era una energía sensitiva que abarcaba el páramo.


No me puse en contacto con mi ser interior ni con la fuerza suprema que uno debería encontrar en esos lugares. Simplemente creo que fue un paso más en una necesidad personal. Fue salir de la rutina y el encierro para contaminar mi vista y embriagar mis oídos.


Y sentí que volvía a recomponerme en una miríada de ensueños, de nostalgias, de escrituras incompletas, de pensamientos no dichos... para comprender que ahí estaba yo, sentada junto al río.


viernes, 5 de septiembre de 2008

La vida sin amores


Esta noche aprendí que no es cierto que no haya amado.

Siempre dije que sigo amando a todos los hombres que amé y siempre me dijeron que se debía a que justamente no había amado a ninguno. Y no es cierto. Solamente fue el miedo que no me permitió abandonarme en los brazos de nadie, en tener confianza en la mirada que estaba frente a mí.

Y yo confieso: "Sigo amando a cada uno de los hombres que amé".

Tuve grandes historias, cortas, intensas, enigmáticas, raras (no voy a dar nombres para no desplazar a nadie y para no priorizar a nadie). Puedo sentir mis amores platónicos y sonreír, puedo recordar los diferentes besos y suspirar, puedo percibir el roce de las otras pieles y erizarme, puedo recoger la penetración y sentir la fusión del otro en mi interior, su bombeo, mi agitación... y extasiarme. Tengo recuerdos maravillosos, porque son especiales. Todos diferentes.

Acá estoy... amando, siempre amando. Creo que ahí está la maravilla de amar: uno no puede borrar ese sentimiento.
Sí, vos sabés que te amo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Desde la cárcel


Hay millones de motivos para que esté acá y ninguno es el real. La realidad se desvanece en los supuestos cuadros colgados en la pared, en las sombras que pululan amargas sin un sentido innato, mientras mi cuerpo se expande desnudo sobre las piedras que lo aprisionan en la oscuridad.

Quiero quebrar el aire y mi mano se detiene a mitad de camino, mientras el frío las paraliza en un aterido grito. La caligrafía se deforma ordenada por dedos chispeados de un dolor inaudible.

Y siento que estoy vacía y fría. Y siento que estoy a un paso de la destrucción y siento que las ausencias se depositan en los ladrillos que me encierran.

Sé que tengo que hacer algo, pero la inmovilidad sigue activa y no puedo enfrentar la atracción que genera la muerte.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Una mujer sobre el asfalto

Cuadro de Melanie Köhle
Había sentido sus manos sobre su cuerpo durante noches enteras. Sus pechos se habían hinchado ante el roce de su piel instigadora. El olor a sexo expelido por ambos se había concentrado en cada objeto de la habitación. Y ahora el amor había quedado entre las sábanas.
Sus palabras fuertes invadían el departamento cuando llegaba del trabajo; los moretones aparecían después de cada acto sexual o solamente después de una mala noche. No existía la tregua afectuosa, ni siquiera una mirada de deseo. Todo era ojos furiosos, dedos impiadosos, golpeteos sexuales violentos.
El cigarrillo en su pierna fue lo último. Ella se levantó de la cama para buscar su ropa que había dejado en la silla junto al ventanal. Él la siguió. No quería que lo abandonara. Era así, pero la amaba como nunca había amado a nadie. Tenía que entenderlo.
No midió su fuerza. No había sido su intención. Quiso retenerla entre sus brazos, pero ella trataba de zafarse. Se le escurría. En medio de los tirones, la zamarreó y con un empujón la alejó de sí. Dio contra la baranda, perdió el equilibrio y cayó.
No se percató del golpe. Sólo escuchó el crujido de sus propios huesos.

viernes, 15 de febrero de 2008

¡Feliz cumple, Virna!


Sí, hoy es mi cumple. Y tengo que reconocer que hay un largo camino andado desde la Virnita de la foto hasta la Virna actual, pero tienen algo en común: las dos siguen creciendo y lamentablemente todavía las dos quieren desarrollar sus capacidades.
Este año se presenta como algo especial. Es como que los 38 suenan maduros. No suelen gustarme los números pares y éste no es la excepción. Es la primera vez que no me gusta cumplir años, porque es la concientización de que sigo creciendo y nunca estoy completa. Pero justamente por eso creo que este cumple es distinto. Yo y mi Virna interior estamos acá para dar la cara y mostrarnos como somos: con nuestro cuerpo y nuestro espíritu al desnudo (y estoy hablando literal y metafóricamente). Y hablo en plural porque existen muchas Virnas (me suena al Exorcista: "Somos Legión"): la sociable, la jodida, la irónica, la contenedora, la fuerte, la débil, la romántica, la dark, la egocéntrica, la "tontita", la chusma, la exigente, la sensual, la juzgadora, la femenina, la descuidada, la que escucha, y la que no se escucha.
En realidad, ahora estoy frente a mí. Estoy yo y mi existencia.
Hoy es un día que quiero compartirlo conmigo misma.
Y gracias a todos por estar; de diferentes maneras, pero estar.

viernes, 25 de enero de 2008

Los laberintos del ser

Cuadro de Melanie Köhle



He dejado olvidado mi blog. Quizás fueron los nuevos vientos del 2008 que surgieron con las promesas de cambio (como siempre) y que las corrientes cotidianas barren con su impetuosidad.

Sin embargo, existen variaciones paulatinas que parecen imperceptibles, pero que van otorgando vitalidad y fuerza a este surgente ser insurgente.

Se trata de un sujeto que aflora desde lo oscuro. No deja de lado sus vicios y sus miserias, los reconoce, los saborea, los impulsa hacia adentro y los expone a la luz crítica.

Es un animal buscando su esencia vegetal, acostumbrado a los inalterables abismos del no existir, de la paciencia pétrea, del oscuro, neblinoso, repugnante morir.

Se asesina cada día cuando abre los ojos y siente la fuerza que lo amordaza a la lapicera para incrustársela en las venas y escribir con su propia sangre sobre su vida laberíntica.