Sólo nada el nadador, porque nunca nada el suicida.
Sol o nada es su elección en el océano de seres.
O sea, no quiere ser ese que es.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Sirius, negro y negro

Sé que estás con Felipe jugando a las escondidas. Te debe haber recibido con un zarpazo juguetón. También están Diomedes y Dantón. Arriba del techo están Mario, Chatrán, Micky con toda la pandilla. Son las mascotas del 609. No te sientas solo. Estuvimos ahí cuando cerraste los ojos y ahora al abrirlos estás rodeado por todos ellos. El dolor ya pasó y podés tomar toda el agua que quieras, tenés leche fresca y carne picada. Ahí llega Mariano que dice: "No hay ninguno como Diomedes", pero cuando te conozca, va a decir: "La pucha, sí que es inteligente". Y de repente se va a encontrar tirado en el piso, mientras ustedes le llenan la cara de lenguetazos. Y va a tratar de taparse, pero la risa no lo va a dejar. ¿Viste que también es divertido jugar ahí?

4 comentarios:

Hernán Nikolay dijo...

Me gusto el texto es jocoso y a la vez la imagen es muy bonita.

Anónimo dijo...

Estoy trabajando y nosé como voy hacer para que no sen den cuenta que el color rojo de mis ojos son de lagrimas.
Muy lindo cuentito,bueno asi prefiero tomarlo yo!
Gracias por compartir tan lindas palabras y linda historia.
besos
Y besos...

Anónimo dijo...

Hermoso. Lleno de AMOR, de ese que perdura más allá del tiempo y el espacio.

Anónimo dijo...

Y en el cielo de las mascotas serán felices, porque seguro que allí también está mi Lolita, y Michelle, y Poupée, y Gugu, y Pretty, y todas mis ternuritas y las de otros, por derecho propio.
Un beso,
Vivi